La Cuenca Neuquina ya concentra 7 de cada 10 metros cúbicos de gas y el shale domina el bloque
La serie oficial de la Secretaría de Energía, actualizada al corte de noviembre de 2025, muestra que la Cuenca Neuquina concentra 69,9% del gas argentino y que el shale explica 74,9% de su producción. La comparación con enero de 2009 deja ver el salto de una cuenca todavía convencional a un sistema donde el cuello de botella es cada vez más operativo.
La Cuenca Neuquina ya no es solo el corazón de Vaca Muerta: en el último corte oficial disponible, noviembre de 2025, aportó 2.558.573,308 metros cúbicos sobre un total nacional de 3.659.659,352. En otras palabras, concentró 69,9% del gas argentino.
- Dentro de la Cuenca Neuquina, el shale gas aportó 1.915.676,716 metros cúbicos y el tight gas 290.600,652, de modo que el no convencional explicó 86,2% del volumen neuquino.
- En enero de 2009, la misma cuenca representaba 57,3% del gas nacional y el shale era marginal: 940,709 metros cúbicos sobre 2.329.851,381.
- El shale pasó de 0,04% del volumen neuquino en 2009 a 74,9% en noviembre de 2025, un cambio de mix que ya no describe una transición sino una reconfiguración operativa.
- La lectura útil para campo no es solo geológica. Cuando una sola cuenca explica casi 7 de cada 10 metros cúbicos del país, la presión se traslada a plantas de tratamiento, compresión, evacuación y confiabilidad de la red.
La serie oficial de la Secretaría de Energía muestra así una cuenca mucho más especializada y dependiente del no convencional. Esa concentración tiene una consecuencia directa: la performance diaria deja de depender solo de cuánto hay bajo tierra y pasa a depender de cuánto puede recolectarse, procesarse y mover sin pérdidas ni cuellos de botella.
La comparación con enero de 2009 es la clave para leer el cambio. Neuquina subió 12,6 puntos porcentuales en la participación nacional, pero el salto más fuerte está dentro de la cuenca: el shale dejó de ser un componente estadístico menor y pasó a ordenar la estructura de producción.
Para Argentina, el dato importa porque fija el centro de gravedad del gas en un solo sistema operativo. Si Neuquina sostiene esa proporción, la agenda de la próxima etapa no va a ser solo de perforación: va a ser, cada vez más, de infraestructura, coordinación y capacidad de evacuación.
Señales a monitorear: el próximo corte oficial de la Secretaría de Energía, la relación shale/tight dentro de Neuquina y cualquier cambio en la participación de la cuenca sobre el total nacional. Próxima actualización esperable: el mes siguiente de la serie oficial, cuando se vea si la concentración sigue subiendo o si el sistema empieza a estabilizarse.
- Dentro de la Cuenca Neuquina, el shale gas aportó 1.915.676,716 metros cúbicos y el tight gas 290.600,652, de modo que el no convencional explicó 86,2% del volumen neuquino.
- En enero de 2009, la misma cuenca representaba 57,3% del gas nacional y el shale era marginal: 940,709 metros cúbicos sobre 2.329.851,381.
- El shale pasó de 0,04% del volumen neuquino en 2009 a 74,9% en noviembre de 2025, un cambio de mix que ya no describe una transición sino una reconfiguración operativa.
- La lectura útil para campo no es solo geológica. Cuando una sola cuenca explica casi 7 de cada 10 metros cúbicos del país, la presión se traslada a plantas de tratamiento, compresión, evacuación y confiabilidad de la red.
La serie oficial de la Secretaría de Energía muestra así una cuenca mucho más especializada y dependiente del no convencional. Esa concentración tiene una consecuencia directa: la performance diaria deja de depender solo de cuánto hay bajo tierra y pasa a depender de cuánto puede recolectarse, procesarse y mover sin pérdidas ni cuellos de botella.
La comparación con enero de 2009 es la clave para leer el cambio. Neuquina subió 12,6 puntos porcentuales en la participación nacional, pero el salto más fuerte está dentro de la cuenca: el shale dejó de ser un componente estadístico menor y pasó a ordenar la estructura de producción.
Para Argentina, el dato importa porque fija el centro de gravedad del gas en un solo sistema operativo. Si Neuquina sostiene esa proporción, la agenda de la próxima etapa no va a ser solo de perforación: va a ser, cada vez más, de infraestructura, coordinación y capacidad de evacuación.
Señales a monitorear: el próximo corte oficial de la Secretaría de Energía, la relación shale/tight dentro de Neuquina y cualquier cambio en la participación de la cuenca sobre el total nacional. Próxima actualización esperable: el mes siguiente de la serie oficial, cuando se vea si la concentración sigue subiendo o si el sistema empieza a estabilizarse.
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Abordo operaciones de campo, automatización, seguridad y tecnología aplicada con criterio técnico y foco en resultados medibles. Mis notas parten de problemas concretos de ejecución y explican qué herramientas mejoran el desempeño en campo y con qué impacto.
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