Hormuz fijó un piso más alto para el crudo y el mercado ya mira mayo y junio

El Banco Mundial registró en abril una suba de 12,1% en el índice de energía y la EIA proyecta que el Brent seguirá cerca de US$ 106 por barril en mayo y junio de 2026. El conflicto en Medio Oriente dejó de ser ruido geopolítico: ya está reescribiendo la curva de precios.
Image Preview (Placeholder)
El crudo volvió a comportarse como un activo estratégico. No se trata solo de un rebote táctico: la combinación de tensión militar en Medio Oriente, riesgo sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz y una oferta global más nerviosa empujó otra vez una prima geopolítica sobre el mercado.

El Banco Mundial informó que en abril de 2026 el índice de energía subió 12,1%, con el petróleo crudo como principal motor, al avanzar 8,7%. En su Commodity Markets Outlook de abril, además, proyectó que los precios de la energía subirán 24% en todo 2026. Esa previsión importa porque confirma que el shock no quedó encerrado en una rueda volátil: ya se está trasladando a las expectativas de todo el año.

La EIA agregó otra capa de presión. En su Short-Term Energy Outlook estimó que el Brent tocó un máximo de US$ 138 por barril el 7 de abril y promedió US$ 117 en ese mes. Para mayo y junio, la agencia espera un promedio cercano a US$ 106 por barril, apoyado en una caída promedio de 8,5 millones de barriles diarios de inventarios en el segundo trimestre. En otras palabras: el mercado sigue operando con un piso más alto del que descontaba antes del shock en Ormuz.

La lectura estratégica es clara. Ormuz no solo afecta barriles; afecta seguros, fletes, coberturas y decisiones de inversión. Cuando ese pasillo se tensa, el precio deja de medir únicamente oferta y demanda y empieza a medir vulnerabilidad logística. Para los importadores eso endurece presupuestos y cobertura cambiaria. Para los exportadores, mejora ingresos nominales pero también eleva la incertidumbre sobre continuidad de flujos y descuentos regionales.

En la Argentina, el impacto no llega por el estrecho en sí sino por la transmisión financiera y comercial: gasoil, naftas, costos de transporte y presión indirecta sobre precios internos. La señal que habrá que seguir en la próxima semana no es solo si el Brent corrige, sino si baja la prima de riesgo asociada al corredor del Golfo o si persisten desvíos de flota, inventarios más ajustados y cobertura defensiva en el mercado. Si eso no cede, el petróleo seguirá cotizando como una variable de seguridad internacional, no como una commodity más.
Foto de perfil del autor
Por
Analizo energía, precios y política sectorial como parte de un tablero geopolítico más amplio. Conecto movimientos internacionales, alianzas, regulación y recursos estratégicos para explicar cómo la energía redefine poder, inversión y posicionamiento regional.
Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity