ENARGAS reordena sanciones con dos velocidades: consulta para certificadores y escalas más duras en gas

La Resolución 441/2026 abrió el 4 de mayo de 2026 una consulta pública por 20 días hábiles sobre certificadores, mientras el ente ya consolidó otra vía sancionatoria para GNC, licenciatarias y subdistribuidoras con parámetros y montos distintos.
Image Preview (Placeholder)
La Resolución 441/2026, publicada el 4 de mayo de 2026, volvió a poner en primer plano una característica persistente del esquema sancionatorio de ENARGAS: el organismo regula y corrige con velocidades distintas según el universo alcanzado. La norma abrió por 20 días hábiles administrativos una consulta pública sobre los requisitos para la acreditación de Organismos de Certificación y sobre las pautas para la evaluación de la conformidad y certificaciones, pero además explicitó que el régimen de penalidades para esos organismos será ordenado en una resolución específica.

Ese movimiento convive con otra vía ya desplegada en el sistema de GNC. La Resolución 729/2024 no aprobó directamente una nueva escala cerrada de multas: puso en consulta pública el cálculo de actualización y la metodología para vincular las sanciones al precio de venta al público de la oblea de GNV. En sus fundamentos técnicos, ENARGAS señaló que la conversión de los montos de referencia a esa unidad arrojaba un mínimo de 253 obleas y un máximo de 25.256, al mismo tiempo que proponía simplificar el esquema a una banda de 250 a 25.000 obleas con ajuste automático cuando cambie el valor de la oblea.

Para las licenciatarias y subdistribuidoras, en cambio, la vía fue más directa. La Resolución 848/2024 aprobó la adecuación del numeral 10.5 de las Reglas Básicas de la Licencia y fijó un rango que va de $110.684 a $110.684.000, con posibilidad de escalar hasta $553.420.000 cuando exista persistencia en el incumplimiento o grave repercusión social. Ese salto no salió de la nada: el régimen base ya contemplaba apercibimiento o multa de US$100 a US$100.000, con un tope de US$500.000 para los casos más severos, según la resolución publicada el 13 de noviembre de 2017.

La consecuencia institucional es menos vistosa que los montos, pero más relevante. ENARGAS está separando en piezas distintas la acreditación técnica, la evaluación de conformidad y las penalidades, mientras actualiza las escalas con métricas diferentes según el actor regulado. Para un regulador que busca previsibilidad y capacidad disuasiva, el desafío ya no es solo endurecer multas, sino mostrar en un cuadro único cómo conviven esos criterios, desde la consulta abierta para certificadores hasta las sanciones ya ajustadas para distribuidores y subdistribuidores.
Foto de perfil del autor
Por
Escribo sobre regulación, diseño institucional y reformas del sector energético con foco en evidencia comparada. Examino normas, contratos, sanciones y conflictos laborales para identificar fallas del esquema actual y proponer alternativas concretas.
Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity