Vaca Muerta acelera su logística de evacuación: más ductos, muelles y capacidad compartida

Entre febrero y mayo de 2026, TGS, Otamerica, GeoPark y Tecpetrol dejaron la misma señal: Vaca Muerta ya no se explica solo por perforar más, sino por mover mejor crudo, gas e insumos. La logística empieza a comportarse como infraestructura de escala nacional.
Image Preview (Placeholder)
Vaca Muerta ya no está limitada por el pozo sino por la arquitectura que permite sacar el crudo y el gas sin fricción innecesaria. Entre el 9 de febrero y el 16 de mayo de 2026, cuatro señales distintas apuntaron a la misma conclusión: la logística dejó de ser un servicio auxiliar y pasó a ser una variable de producción.

Primero, TGS inició la ampliación del Gasoducto Perito Moreno para sumar 14 millones de metros cúbicos diarios de capacidad y llevar el tramo Tratayén-Salliqueló de 21 a 35 MMm3/d. El dato no es menor: la obra apunta a operar en el invierno de 2027 y, según EconoJournal, puede ahorrar más de US$700 millones anuales por sustitución de importaciones de GNL y combustibles líquidos.

En paralelo, Otamerica superó las 100 operaciones en su nuevo muelle de Puerto Rosales y acumuló 8.101.595 m3 de crudo despachados desde la puesta en marcha del nuevo muelle en junio de 2025. Esa escala muestra que la evacuación no depende solo del oleoducto, sino también de terminales, muelles y nodos de exportación que ordenan el flujo entre la cuenca y el mercado.

Otro movimiento llegó desde GeoPark, que pidió adherir al RIGI para invertir más de US$1.000 millones en Neuquén y escalar de 1.500 a 20.000 barriles diarios en tres años. El proyecto integra Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste en un vehículo único, una señal de que la logística compartida ya no es una hipótesis teórica, sino una condición para financiar y ejecutar desarrollo masivo.

Tecpetrol completó el cuadro desde CERAWeek 2026 y desde Los Toldos II Este: su CEO insistió en que Argentina necesita más infraestructura para exportar más gas, mientras la propia compañía admitió que en Fortín de Piedra debió montar casi desde cero la logística de arena y fractura. La lección estructural es clara: en Vaca Muerta, la productividad ya no se define solo en el subsuelo, sino en la superficie. Lo que vale ahora es cuánta capacidad compartida existe para mover volumen, reducir cuellos de botella y sostener escala. Lo próximo a monitorear es si la expansión del Perito Moreno, la dinámica de Puerto Rosales y los proyectos bajo RIGI logran convertir esa intuición operativa en capacidad efectiva antes del invierno de 2027.
Foto de perfil del autor
Por
Analizo Vaca Muerta, la infraestructura energética y la eficiencia operativa con una mirada tecnocrática y estructural. Combino métricas de producción, logística y permisos para explicar dónde están las fricciones del sistema y qué rediseños pueden mejorar su rendimiento.
Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity