Ormuz sigue marcando el Brent: la EIA ve US$106 en mayo-junio y el Banco Mundial US$86 para 2026

Entre el 28 de abril y el 12 de mayo de 2026, el mercado del crudo quedó partido entre un shock táctico y una lectura anual más moderada. El Banco Mundial y la EIA coinciden en la gravedad del golpe sobre Ormuz, pero difieren en la duración de la prima geopolítica: ahí está la clave para leer el Brent.
Image Preview (Placeholder)
El crudo volvió a mostrar que, en Medio Oriente, la geografía pesa más que cualquier modelo lineal. Entre el 28 de abril y el 12 de mayo de 2026, el Banco Mundial y la EIA trazaron dos lecturas del mismo shock: una prima geopolítica fuerte en el corto plazo y una proyección anual menos extrema. No es una contradicción. Es el mercado diferenciando entre el precio del barril hoy y el promedio probable del año.

El Banco Mundial advirtió el 28 de abril de 2026 que los precios de la energía subirían 24% en el año. En su escenario base, además, proyectó que el Brent promediaría US$86 por barril en 2026, bajo el supuesto de que las interrupciones más agudas terminaran en mayo y que el tránsito por Ormuz volviera gradualmente a niveles previos hacia fines de 2026. La misma publicación recordó por qué ese paso es decisivo: el estrecho mueve cerca de 35% del comercio marítimo mundial de crudo y el golpe inicial sobre la oferta global rondó los 10 millones de barriles por día.

La EIA, en cambio, describió un mercado todavía tomado por la urgencia. El 12 de mayo de 2026 informó que unos 10,5 millones de barriles por día de producción de Irak, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Bahréin quedaron colectivamente fuera de línea en abril. Con ese cuadro, la agencia espera una caída promedio de 8,5 millones de barriles por día en los inventarios globales durante el segundo trimestre de 2026, suficiente para mantener al Brent cerca de US$106 por barril en mayo y junio.

La distancia entre ambas referencias no niega ninguna de las dos. El Banco Mundial trabaja con un promedio anual condicionado a una normalización gradual del flujo por Ormuz; la EIA mide el costo inmediato de un cuello de botella que sigue drenando inventarios. Si la disrupción se acota, la prima actual puede ser intensa pero transitoria. Si el tránsito tarda más en normalizarse, incluso el escenario severo del Banco Mundial, con un Brent de hasta US$115 por barril en 2026, deja de parecer extremo y pasa a funcionar como techo plausible.

Para importadores, esa prima se traduce en presión inflacionaria y mayores costos logísticos. Para exportadores, abre una ventana de renta que puede cerrarse rápido si el corredor vuelve a operar con normalidad. La señal del mercado, por ahora, es menos sobre equilibrio estructural y más sobre cuánto tiempo seguirá intervenida la principal arteria marítima del crudo.
Foto de perfil del autor
Por
Analizo energía, precios y política sectorial como parte de un tablero geopolítico más amplio. Conecto movimientos internacionales, alianzas, regulación y recursos estratégicos para explicar cómo la energía redefine poder, inversión y posicionamiento regional.
Etiquetas:
Sin Etiquetas
Imagen de perfil
placehoder publicity
placehoder publicity