El MOU EEUU-Irán derrumba la prima geopolítica: el Brent proyecta US$ 65 para 2027
El 18 de junio de 2026, Estados Unidos e Irán firmaron un Memorándum de Entendimiento para poner fin al conflicto y reabrir el Estrecho de Ormuz —canal por el que transita aproximadamente el 35% del comercio global de crudo marítimo. En menos de seis semanas, ese acuerdo desmanteló la prima geopolítica que había llevado al Brent a máximos no vistos desde 2022, con una velocidad que los mercados aún están procesando.
La caída en cuatro días
El 23 de julio de 2026, el Brent cotizaba a US$ 105,32 por barril. Cuatro días después cayó a US$ 91,82: un retroceso de US$ 13,50 en una sola semana operativa. El Banco Mundial, en su Pink Sheet del 4 de agosto, registró que el crudo acumuló una baja del 2,2% durante julio en su conjunto, señal de que el ajuste es estructural, no meramente técnico.
La EIA recalibra el tablero
La Agencia de Información de Energía de Estados Unidos publicó una revisión que marca un punto de inflexión en las expectativas de mercado. La EIA redujo su proyección de Brent para el tercer trimestre de 2026 en US$ 27, llevándola a US$ 74. El promedio anual de 2026 fue recortado un 14% respecto al mes anterior, de US$ 95 a US$ 82. Para 2027, la agencia proyecta US$ 65 por barril —un ajuste del 18% frente a la estimación previa de US$ 79—, con la producción iraní suspendida reingresando al mercado en el primer trimestre del año.
Los inventarios comerciales de crudo y líquidos de la OCDE fueron revisados al alza un 14,8% para 2026, de 2.269 a 2.604 millones de barriles, y un 17,4% para 2027, de 2.572 a 3.021 millones de barriles. El exceso de oferta proyectado enterró cualquier argumento de escasez.
El pico que el MOU anuló
El Banco Mundial estimó en abril de 2026 que los ataques a infraestructura energética y las disrupciones en el Estrecho de Ormuz retiraron aproximadamente 10 millones de barriles diarios del mercado global, llevando el Brent por encima de los US$ 114 en mayo. Ese shock de oferta es ahora historia: el MOU disolvió la prima de guerra en cuestión de semanas.
Escenarios estratégicos
Para los importadores de mercados emergentes, el ajuste es un alivio fiscal. Para los exportadores, Argentina incluida, la ventana de ingresos extraordinarios se cierra. La pregunta estratégica que queda abierta es si el retorno iraní será ordenado o si desatará una guerra de cuotas dentro de la OPEP+ que lleve el barril por debajo de los US$ 65 proyectados para 2027.
Señales a monitorear: el ritmo de retorno de la producción iraní en el cuarto trimestre de 2026; el comportamiento del diferencial Brent/WTI como termómetro de tensión en el transporte; y la respuesta de Arabia Saudita ante la presión creciente sobre sus precios de equilibrio fiscal.
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