Red saturada: el AMBA paga dos décadas de subinversión en transmisión eléctrica con una licitación de US$ 800 millones
El 11 de agosto de 2026, el Ministerio de Economía publicó el llamado a licitación internacional para el proyecto AMBA I, primera iniciativa del Plan Nacional de Expansión del Transporte Eléctrico. El objetivo: reconstruir una red que lleva dos décadas operando al límite.
La brecha que explica la licitación
Los datos del sector son contundentes. Durante la última década, la demanda residencial de electricidad en el área metropolitana bonaerense creció un 20%, mientras la infraestructura de transmisión de alta tensión se expandió apenas un 8%, según datos relevados por EnerNews. Esa asimetría generó cuellos de botella estructurales en una zona que concentra aproximadamente el 40% del consumo eléctrico nacional. No es un problema coyuntural: es el resultado acumulado de dos décadas de subinversión en la columna vertebral del sistema.
El paquete técnico
La licitación AMBA I contempla 270 kilómetros de nuevas líneas en tres niveles de tensión —500 kV, 220 kV y 132 kV—, la construcción de una nueva estación transformadora en Plomer y la instalación de sistemas STATCOM de compensación reactiva. El conjunto apunta a incorporar aproximadamente 2.000 MW de capacidad en el área metropolitana. El plazo de ejecución es de 52 meses en dos fases, con una inversión de US$ 800 millones.
El financiamiento combina garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en proceso de estructuración, con elegibilidad para el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), mecanismo diseñado para atraer capital privado con condiciones previsibles a largo plazo.
Contexto del plan nacional
AMBA I es el primer proyecto de un programa que contempla 16 obras distribuidas en todo el país. El Plan Nacional de Expansión del Transporte Eléctrico proyecta movilizar más de US$ 6.600 millones en total, según información oficial del Ministerio de Economía. La magnitud del plan reconoce implícitamente algo que los gestores del sistema conocen hace años: Argentina operó durante décadas con una red de transmisión subdimensionada respecto a su demanda efectiva.
Veredicto técnico: avance real, condicionado en la ejecución
La licitación AMBA I es un avance real en diagnóstico y respuesta institucional. Los datos que la sostienen son verificables, las métricas de capacidad son concretas y el instrumento de financiamiento tiene precedentes. Sin embargo, clasificarla como éxito completo requiere esperar dos variables críticas: la adjudicación efectiva —que aún no ocurrió al cierre de esta edición— y el cumplimiento del plazo de 52 meses en un contexto de historial adverso en obra pública. El anuncio es técnicamente sólido. La ejecución es donde se cierra el veredicto definitivo.
Señales a monitorear: resultado de la adjudicación, avance de la estructuración financiera con el BID, fecha de inicio de obras en la primera fase, y publicación de las siguientes licitaciones del Plan Nacional de Expansión.
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