Bajo del Choique: el plan de 41 pozos anuales exige coordinar cuatro plantas y ductos
Bajo del Choique-La Invernada enfrenta un desafío de coordinación operativa: acompasar la perforación con la infraestructura que recibirá los hidrocarburos. El Gobierno de Neuquén informó el 2 de octubre de 2026 el aval del Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) al proyecto de Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén.
Según el anuncio provincial, el diseño contempla:
- Más de 620 pozos horizontales en el desarrollo.
- Tres equipos dedicados y un promedio de 41 pozos perforados por año.
- Cuatro plantas distribuidas en el yacimiento, junto con ductos de evacuación.
- Una meta superior a 100.000 barriles diarios, todavía presentada como proyección.
La lectura operativa exige distinguir pozos perforados, terminados y conectados. Son hitos diferentes: avanzar en perforación no demuestra por sí solo que el volumen pueda procesarse y transportarse. Para evaluar la ejecución habrá que seguir la secuencia completa, desde la disponibilidad del pozo hasta su incorporación al sistema de producción.
Pluspetrol describe para Bajo del Choique una distribución de tareas entre equipos: tres de altas prestaciones para horizontales, otro para pozos de servicio y secciones iniciales, y uno minero para atravesar basalto. Esa descripción corporativa ayuda a entender la especialización prevista, pero carece de fecha visible de actualización y no permite acreditar el despliegue efectivo al 6 de octubre de 2026. Tampoco corresponde sumar todos esos equipos como si realizaran la misma tarea.
La compañía plantea ampliar por etapas las instalaciones de tratamiento. Como criterio de seguimiento, esa estrategia requiere vincular cada nueva conexión con capacidad disponible. Un tablero operativo útil debería separar avance de perforación, terminación de pozos, conexiones y habilitación de instalaciones. Así podría identificarse dónde se acumulan esperas antes de atribuir una demora al rendimiento de los equipos.
El comunicado provincial no detalla capacidad individual ni fecha de arranque de cada planta. Con esa información pendiente, no puede calcularse el margen de procesamiento de cada etapa ni medirse una mejora de productividad.
Los próximos hitos a verificar son los cronogramas por planta, los pozos efectivamente conectados y la habilitación de ductos. Las fuentes consultadas no confirman fechas para esas novedades. Para la planificación de campo, el criterio es contrastar cada avance de perforación con la capacidad disponible para recibir la producción.
Mejores Noticias
Justo Ahora