Air Products abandona USD 4.500 millones en hidrógeno azul y pone en alerta la estrategia argentina
En junio de 2026, Air Products abandonó el Louisiana Clean Energy Complex, el proyecto de hidrógeno azul con captura y almacenamiento de carbono (CCS) más ambicioso jamás planificado a escala industrial. La decisión liquidó una inversión de USD 4.500 millones y forzará a la empresa a registrar pérdidas contables de entre USD 2.000 y USD 2.900 millones en el tercer trimestre del año.
La promesa que no encontró retorno
El proyecto era técnicamente sólido sobre el papel. Con capacidad para producir 750 millones de pies cúbicos estándar por día de hidrógeno azul y capturar más de 5 millones de toneladas de CO₂ anuales a una tasa del 95%, incluía 38 millas de ducto de CO₂ y 19 plataformas de secuestro bajo el lago Maurepas. Ninguno de esos parámetros técnicos resultó ser el obstáculo.
La razón del abandono fue financiera y de mercado: los retornos proyectados no cumplían los criterios de Air Products. La demanda de hidrógeno azul fue más débil de lo esperado y la inflación de costos de construcción —impulsada por la competencia con centros de datos por contratistas, acero y compresores en el corredor del Golfo de México— erosionó la ecuación económica sin posibilidad de corrección.
Cuando la escala menor funciona mejor
Mientras el megaproyecto colapsaba, Strategic Biofuels recibía el 25 de junio su primer permiso federal Clase VI para secuestro de CO₂ en Louisiana, para una planta de bioenergía con captura de carbono (BECCS) de 100 MW con proyección de 1 millón de toneladas de CO₂ capturadas por año en 2029. La diferencia de escala no es anecdótica: las arquitecturas más acotadas presentan un perfil de riesgo-retorno más manejable que el hidrógeno azul industrial a gran escala.
El benchmark para Argentina
La Ley 27.640 y la Estrategia Nacional de Hidrógeno posicionan a Vaca Muerta como base para exportar hidrógeno azul bajo una arquitectura CCS estructuralmente similar a la que fracasó en Louisiana. Argentina enfrenta barreras adicionales: mayor riesgo país, mayores distancias desde los yacimientos neuquinos hasta los puertos de exportación y un marco regulatorio de secuestro geológico de CO₂ aún en desarrollo, según lo establecido por el propio Ministerio de Asuntos Estratégicos.
El caso de Air Products es el benchmark más concreto disponible para calibrar esa apuesta. Si el proyecto falló en las condiciones más favorables —infraestructura del Golfo, créditos fiscales federales disponibles, acceso a mercados de exportación a Asia— la viabilidad de una arquitectura equivalente en la cuenca neuquina requiere una revisión técnica y financiera explícita antes de comprometer capital en esa dirección.
Señales a monitorear
Los parámetros clave para evaluar si el hidrógeno azul con CCS puede encontrar un nicho viable incluyen: evolución del precio del hidrógeno en mercados spot europeos y asiáticos, avance de los permisos de pozos de inyección de CO₂ en Argentina, y si los próximos proyectos de Vaca Muerta replantean la escala o la arquitectura a favor de aplicaciones industriales locales antes que la exportación masiva.
Mejores Noticias
Justo Ahora