VMOS cierra el umbral operativo: monoboyas instaladas en el Golfo San Matías y domes completados en Punta Colorada
El 28 de mayo de 2026, el buque Skandi Hera del grupo noruego DOF inició en el Golfo San Matías la instalación de las dos boyas CALM del VMOS. Con el segundo domo geodésico completado en Punta Colorada el 9 de mayo, el proyecto cumplió los dos requisitos mínimos para su primer cargamento exportador de crudo de Vaca Muerta en diciembre de 2026, con capacidad inicial de entre 180.000 y 190.000 barriles diarios.
El sistema de evacuación marítima del VMOS (Vaca Muerta Oil Sur) avanzó en mayo de 2026 sobre sus dos cuellos de botella simultáneos: almacenamiento en tierra y conexión offshore. El 9 de mayo, el proyecto completó el segundo domo geodésico de aluminio sobre el tanque TK401 en Punta Colorada —estructura de 57 toneladas, ensamblada con 30.000 bulones mediante el sistema Cantoni—, dejando dos tanques con capacidad de 120.000 metros cúbicos cada uno en condiciones operativas. Diecinueve días después, el buque Skandi Hera del grupo noruego DOF Group llegó al Golfo San Matías desde Puerto Quequén para iniciar la Campaña 1 de instalación: anclas de 43 toneladas, cadenas de 400 metros y colectores submarinos PLEM posicionados entre 5 y 9 kilómetros de la costa rionegrina.
El nodo central de la arquitectura es el sistema CALM (Catenary Anchor Leg Mooring): dos boyas flotantes capaces de recibir buques VLCC de hasta 2 millones de barriles por viaje sin infraestructura portuaria fija ni dragado permanente. Esta elección elimina la variable portuaria como cuello de botella estructural y traslada el riesgo operativo hacia la interfaz buque-boya, condición que DOF Group —con contrato clasificado como sustancial, estimado entre 25 y 50 millones de dólares— está llamado a resolver en dos campañas: la Campaña 1 cubre la pre-instalación y la Campaña 2, prevista para el tercer y cuarto trimestre de 2026, completará las conexiones submarinas y el pre-comisionamiento final, según consigna Global Ports Argentina.
La convergencia de ambas ejecuciones define el umbral operativo mínimo del VMOS: una monoboya habilitada y dos tanques de almacenamiento activos permiten evacuar entre 180.000 y 190.000 barriles diarios desde la Cuenca Neuquina hacia el Atlántico. Es el piso que habilita el primer cargamento en diciembre de 2026 y, desde la perspectiva sistémica, representa el paso decisivo de la infraestructura de transporte terrestre al corredor exportador marítimo.
El proyecto proyecta una escala progresiva: de 180.000-190.000 bpd al arranque a 390.000 bpd a mediados de 2027, y a 550.000 bpd en julio de 2027, con una inversión total superior a los 3.000 millones de dólares financiada parcialmente con un crédito sindicado de 2.000 millones contratado con Citi, JP Morgan y Deutsche Bank, de acuerdo con información de Global Ports Argentina.
La variable crítica de seguimiento en el próximo semestre es el pre-comisionamiento de la segunda monoboya: sin ella operativa, la capacidad de evacuación queda limitada a una sola interfaz offshore, lo que comprime el margen de escalado hacia los 390.000 bpd de mediados de 2027 y expone los compromisos de exportación de YPF y sus socios a cualquier contingencia técnica en la Campaña 2. El cronograma de la Campaña 2 (Q3-Q4 2026) es, en esta lectura estructural, el índice más preciso del ritmo exportador de Vaca Muerta para el año próximo.
El nodo central de la arquitectura es el sistema CALM (Catenary Anchor Leg Mooring): dos boyas flotantes capaces de recibir buques VLCC de hasta 2 millones de barriles por viaje sin infraestructura portuaria fija ni dragado permanente. Esta elección elimina la variable portuaria como cuello de botella estructural y traslada el riesgo operativo hacia la interfaz buque-boya, condición que DOF Group —con contrato clasificado como sustancial, estimado entre 25 y 50 millones de dólares— está llamado a resolver en dos campañas: la Campaña 1 cubre la pre-instalación y la Campaña 2, prevista para el tercer y cuarto trimestre de 2026, completará las conexiones submarinas y el pre-comisionamiento final, según consigna Global Ports Argentina.
La convergencia de ambas ejecuciones define el umbral operativo mínimo del VMOS: una monoboya habilitada y dos tanques de almacenamiento activos permiten evacuar entre 180.000 y 190.000 barriles diarios desde la Cuenca Neuquina hacia el Atlántico. Es el piso que habilita el primer cargamento en diciembre de 2026 y, desde la perspectiva sistémica, representa el paso decisivo de la infraestructura de transporte terrestre al corredor exportador marítimo.
El proyecto proyecta una escala progresiva: de 180.000-190.000 bpd al arranque a 390.000 bpd a mediados de 2027, y a 550.000 bpd en julio de 2027, con una inversión total superior a los 3.000 millones de dólares financiada parcialmente con un crédito sindicado de 2.000 millones contratado con Citi, JP Morgan y Deutsche Bank, de acuerdo con información de Global Ports Argentina.
La variable crítica de seguimiento en el próximo semestre es el pre-comisionamiento de la segunda monoboya: sin ella operativa, la capacidad de evacuación queda limitada a una sola interfaz offshore, lo que comprime el margen de escalado hacia los 390.000 bpd de mediados de 2027 y expone los compromisos de exportación de YPF y sus socios a cualquier contingencia técnica en la Campaña 2. El cronograma de la Campaña 2 (Q3-Q4 2026) es, en esta lectura estructural, el índice más preciso del ritmo exportador de Vaca Muerta para el año próximo.
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Analizo Vaca Muerta, la infraestructura energética y la eficiencia operativa con una mirada tecnocrática y estructural. Combino métricas de producción, logística y permisos para explicar dónde están las fricciones del sistema y qué rediseños pueden mejorar su rendimiento.
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