TanGo y URSA segmentan Payún Oeste: el no convencional pasa a manos de URSA en un bloque de 179 km² en Malargüe
El acuerdo formalizado el 10 de agosto de 2026 entre TanGo Energy y Unconventional Resources S.A. (URSA) introduce una arquitectura de financiamiento inusual en la Cuenca Neuquina mendocina: la segregación de derechos económicos por tipo de recurso dentro de un mismo bloque, sin retirar al operador original de su posición técnica sobre el área.
Puntos centrales:
- TanGo Energy transfirió a URSA los derechos económicos sobre los recursos no convencionales del bloque Payún Oeste (179 km², departamento de Malargüe, Mendoza), con aprobación de la Asamblea Extraordinaria de Accionistas y notificación formal a la Comisión Nacional de Valores.
- URSA asume el financiamiento íntegro de toda actividad de exploración, desarrollo y explotación no convencional en el bloque; TanGo retiene los derechos sobre los recursos convencionales, continúa como operador con compensación a precio de mercado y conserva una participación económica en el desarrollo no convencional, según publicó Enernews.
- El bloque cuenta con 13 pozos previamente perforados por operadores anteriores, historial que reduce el riesgo de caracterización del reservorio en la transición al no convencional.
- En mayo de 2026, la provincia de Río Negro ya había habilitado a TanGo para operar áreas críticas de Vaca Muerta en situación comprometida, señal de una expansión operativa que ahora se extiende a la cuenca mendocina.
Análisis estructural
La fricción que este modelo resuelve es financiera, no técnica. El operador que dispone de licencia, historial geológico y capacidad de gestión de área puede carecer del balance sheet necesario para financiar un programa de desarrollo no convencional completo —perforación horizontal, fracturación hidráulica, infraestructura de pad— antes de ver retornos. Al separar los derechos por tipo de recurso, TanGo preserva el control operativo y la relación con la autoridad concedente mientras URSA aporta el capital de riesgo específico para la frontera no convencional.
El antecedente de los 13 pozos previos cumple una función estructural concreta: comprime el riesgo exploratorio de URSA, reduce el ciclo de validación geológica y establece un punto de partida verificable para el diseño del programa de desarrollo. En bloques sin historial de perforaciones, ese costo de entrada sería significativamente mayor.
Señales a monitorear
El primer indicador de viabilidad del modelo será la presentación del plan de trabajo de URSA ante la autoridad mendocina de hidrocarburos y la velocidad de obtención de permisos para los primeros pozos no convencionales. A mediano plazo, la señal sistémica más relevante es si otros operadores medianos de la Cuenca Neuquina mendocina replican la segregación de derechos como mecanismo de acceso a capital externo para el no convencional —lo que ampliaría la frontera productiva de Vaca Muerta hacia áreas hoy paralizadas por restricción financiera del operador, no por falta de potencial geológico.
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