Oldelval cierra el acuerdo territorial con Río Negro y fija el reloj de Duplicar Norte para el primer trimestre de 2027
La expansión de Vaca Muerta ha superado sistemáticamente la capacidad de evacuación disponible. Duplicar Norte es la respuesta estructural a ese desequilibrio: un oleoducto de 207 kilómetros que conecta la Estación Auca Mahuida, en Neuquén, con la Estación Allen, en Río Negro, donde se enlaza con el sistema troncal y con el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
Al 10 de septiembre de 2026, Oldelval confirmó que la obra alcanzó el 50% de avance global. Los datos de campo son contundentes: la soldadura de línea regular sobre la totalidad del tramo Auca Mahuida-Allen está completa —17.250 uniones ejecutadas— y más del 80% de los cruces especiales, la parte técnicamente más demandante de cualquier ducto, ya fue resuelta.
El vacío de gobernanza en el tramo rionegrino
El progreso técnico estaba resuelto. Lo que permanecía abierto era el marco institucional para los 146 kilómetros que el ducto recorre en territorio de Río Negro. Sin ese acuerdo, el cronograma final quedaba expuesto a contingencias políticas que ningún contratista puede absorber.
El miércoles, en Cipolletti, el gobernador Alberto Weretilneck y los directivos de Oldelval Ricardo Hösel y Federico Zárate formalizaron el convenio de cooperación territorial que cierra esa brecha. El acuerdo establece una contribución de US$4,64 millones para infraestructura local y equipamiento, más cánones específicos de monitoreo ambiental durante la vida operativa del ducto, según informó Enernews.
Un acuerdo que alinea incentivos, no solo gestiona un trámite
La suma de US$4,64 millones es pequeña en el contexto de una obra de esta envergadura. Lo que vale es la señal: el ejecutivo provincial firmó un instrumento que lo convierte en parte interesada del cronograma. Eso transforma el riesgo de interferencia política en un incentivo alineado para la entrega en tiempo.
La puesta en marcha oficial de Duplicar Norte está proyectada para el primer trimestre de 2027. Cuando opere, sumará 220.000 barriles diarios de capacidad de transporte al corredor que alimenta el VMOS y las rutas de exportación. Para una cuenca que en 2026 continúa presionando los límites de evacuación, ese volumen incremental no es marginal: es la siguiente meseta de capacidad que habilita la próxima ola de perforación.
Ventana de transformación
El tramo de 207 kilómetros ya está soldado. El acuerdo político está firmado. Lo que resta es obra civil final y comisionamiento. La ventana que separa el 50% de avance actual de la puesta en marcha del Q1 2027 es estrecha: cualquier desvío en cruces especiales pendientes, en logística de comisionamiento o en coordinación interprovincial tiene ahora costo político explícito para ambas partes. Esa presión simétrica es, paradójicamente, la mejor garantía del cronograma. Quien no cierre su frente a tiempo no puede señalar al otro: los incentivos están alineados por diseño.
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