Nuevo Puerto: cinco horas de baterías para cubrir picos, con la recarga como límite

El proyecto prevé entregar 150 MW durante cinco horas en el AMBA. Los detalles difundidos el 23 de septiembre de 2026 muestran una obra todavía en ejecución: su aporte dependerá de la recarga, las pérdidas y el despacho de CAMMESA.
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Nuevo Puerto está diseñado para sostener 150 MW durante cinco horas y reforzar el abastecimiento del Área Metropolitana de Buenos Aires en momentos de máxima demanda. La visita de prensa del 23 de septiembre de 2026, cubierta por EconoJournal, mostró una obra cercana al 70% de avance, con conexiones pendientes. El cambio operativo sigue condicionado a su habilitación comercial.

  • La evaluación técnica y ambiental de IFC describe 750 MWh de almacenamiento inicial: son parámetros de diseño, todavía no resultados operativos.
  • Las cinco horas previstas superan en 25% el mínimo de cuatro horas de la Resolución 67/2025.
  • La presentación corporativa disponible en septiembre informa 69% de avance y operación comercial prevista para el cuarto trimestre de 2026.
  • El pliego AlmaGBA establece un máximo exigible de 180 ciclos completos anuales, bajo despacho de CAMMESA.

La autonomía adicional importa: a potencia constante de 150 MW, pasar de cuatro a cinco horas equivale a disponer de 150 MWh más, frente a una base de 600 MWh. Es un cálculo sobre el diseño publicado, no una ampliación de una instalación ya operativa. La evaluación de IFC, actualizada el 18 de abril de 2026, respalda esa relación entre potencia, energía y duración.

Central Puerto identifica baterías de litio-ferrofosfato de CATL y a Edenor como comprador. El sistema almacena electricidad para entregarla después: desplaza oferta hacia las horas críticas, pero requiere energía previa de la red. Por eso, su utilidad depende tanto de la descarga como de disponer de condiciones para recargar antes del siguiente requerimiento.

El esquema económico reconoce esa restricción. El pliego aprobado por la Secretaría de Energía vincula la remuneración con la potencia disponible y las horas validadas; además, contempla US$10 por MWh suministrado. Las pérdidas del ciclo y los consumos operativos generan un cargo de US$20 por MWh sobre la diferencia mensual entre energía demandada y entregada. Ese valor no representa el costo total del almacenamiento.

Según la compañía, CAMMESA nomina y suministra la energía de carga; el operador no arbitra precios. El pliego asigna a las distribuidoras los eventuales beneficios de las diferencias de costos entre carga y descarga, descontados los costos variables.

Señales a monitorear: finalización de conexiones, habilitación comercial, horas de entrega validadas y balance entre energía cargada y suministrada. La próxima actualización esperable es la confirmación de la puesta en servicio prevista para el cuarto trimestre de 2026. El escenario viable es cubrir picos acotados con recarga asegurada; sostener déficits prolongados exige más energía y capacidad de red que estas cinco horas de almacenamiento.

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Escribo sobre transición energética, sustentabilidad e integración tecnológica con foco en factibilidad física, costos y escala. Comparo tecnologías más allá del discurso y ordeno qué soluciones son viables, cuáles siguen limitadas y qué condiciones exige cada escenario.
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